El ensayo a continuación trata de reseñar y analizar en breve medida, la interacción del concepto de totalitarismo con sus características a través de 4 películas que ilustran en sentido cognitivo la presencia de algún o varios rasgos de un régimen totalitario abordado desde la construcción conceptual o los tipos ideales que realiza e ilustra Hannah Arendt en “Los Orígenes del Totalitarismo”.
No quiero dejar de lado en esta especie de introducción el precisar las películas a abordar, sin necesidad de efectuar una sinopsis completa, cosa que no excluye el adentrarse, más adelante, en sus contenidos con el fin de profundizar el análisis. Entretanto las películas son: -La Ola (Die Welle) del año 2008 y realizada en Alemania por el director Denis Gansel; Parágrafo 175 (2000) producida en Estados Unidos por los directores Rob Epstein y Jeffrey Friedman; La confesión (1970) realizada en Francia por el director Costa-Gavras; y El triunfo de la voluntad (1935) producida por Leni Riefenstahl en la Alemania Nazi.
En principio para hablar de totalitarismo se debe comprender, cuando menos, en gruesos términos su significado clave; a lo largo del texto de Arendt podemos notar la existencia de un desfile de características que ostentan explicar de manera precisa el significado, sin embargo, no es fácil ni siquiera para ella entablar un concepto corto sin que se le escapen algunas de las aristas que conlleva el término quizás por su ontológica amplitud.
De igual forma, un intento poco exitoso de definición podría ser a partir de sus características, considerando al totalitarismo como el monopolio abarcante de las formas de poder de una sociedad, incluyendo al estado; y la intromisión por diversos medios de represión y propaganda de una ideología en las conciencias humanas, dispuesta por un líder máximo que funcionaliza su poder o halla sus formas más eficaces de operacionalizar a través de un partido único que le proporcione obediencia y subordinación. Por lo tanto a continuación se abordará algunas de sus características.
El Culto al Líder:
Quizás la trama de El Triunfo de la Voluntad pudiera parecer que no dé pie para un análisis profundo, puesto que curiosamente este documental no es una película elaborada con base a representar un momento histórico con una visión crítica inherente en lo expuesto, ni tampoco un documental que intentara presumir de alguna objetividad (sin caer en las discusiones permanentes de la objetividad) es decir, literalmente es un documental de propaganda Nazi, que básicamente se desarrolla sobre el desenvolvimiento del congreso del partido nazi de Núremberg en 1934 y que a la simple visión intenta mostrar rasgos de disciplina de la organización, jerarquización y estructura social, subordinación absoluta al ReichFuhrer, las bondades del “presente” y las esperanzas del futuro.
Son muchos los aspectos relacionados al totalitarismo que nos evidencia el documental de Riefenstahl; sin embargo subyace tocar uno de los rasgos principales y el más prominente hallado es el culto al líder y el control total de la sociedad por parte del partido, esto se podría fusionar resumiendo que “el líder es el partido” como bien lo expresó Rudolf Hess en su extracto de discurso, sin embargo igual resultaría imperante explayarse en la funcionalidad del partido único, otro rasgo en las sociedades totalitarias, pero esto se realizará más adelante.
“Allí donde el totalitarismo posee un control absoluto sustituye a la propaganda con el adoctrinamiento y utiliza la violencia, no tanto para asustar al pueblo (esto se hace sólo en las fases iniciales, cuando todavía existe una oposición política) como para realizar constantemente sus doctrinas ideológicas y sus MENTIRAS PRACTICAS.” (Arendt; 1974; p.425) (Mayúsculas mías)[1]. El documental es parte de la propaganda que muestra a través de esta el adoctrinamiento, representado en las juventudes Hitlerianas. Sin embargo el único órgano que se muestra como “positivo” y que denota el orgullo de pertenecer a una organización no es el de las juventudes, también se evidencia el Frente Alemán del Trabajo dirigido por Robert Ley, al igual que las SS y SA[2]; naturalmente la propaganda se encarga de mostrar a sendas formas de organización articuladas entorno al líder, con una dependencia existencial y de mando exclusiva.
En sentido ¿bajo qué se sostiene la adulación, el culto y la subordinación en un régimen totalitario? La adulación quizás a la identificación del pueblo con el líder, con las condiciones previas y sucesivas a su estancia en el dominio del poder del estado, condiciones que pueden ser reales pero que en gruesa medida son moldeadas a las exigencias del mismo líder. “…las masas…están predispuestas a todas las ideologías porque explican los hechos como simples ejemplos de leyes y eliminan las coincidencias inventando una omnipotencia que lo abarca todo y de la que se cree que se halla en la raíz de cualquier accidente. La propaganda totalitaria medra en esta huida de la realidad a la ficción, de la coincidencia a la consistencia…” (Arentd; 1974, Pág. 437) Es así como también se va generando el culto, precisamente con el refinamiento de la propaganda que al parecer concibe el acervo de las masas orientado a las “Mentiras Prácticas” para reforzar o extirpar lo que sea necesario, que beneficia la imagen del líder. Adicional a esto el líder totalitario consagra en sí mismos atributos o acciones que lo hacen amado por sus seguidores y temido por sectores rivales, el sustento de esto se pudiera hallar en una ejemplificación: Un Judío de la Alemania nazi no habrá sentido más que animadversión al ver el documental de Riefenstahl, quizás incluso temor… y un fanático nazi habrá reducido su conciencia a hacer apología que se traduciría en apoyar la violación de los derechos de alguna persona o hacerlo él mismo. Vemos entonces que el culto al líder en un régimen totalitario resulta, cuando menos, parte de la lógica, éste acciona las voluntades de las estructuras sociales permeadas y él se convierte en sus principios y sus límites conformándose como regente de la misma ideología que cohesiona a la masa.
Resultaría curioso preguntarse si la propaganda en un régimen totalitario conlleva autonomía funcional para elevar la imagen del líder por sí sola, sin necesidad de que él sea eminentemente carismático a la audiencia, lo cierto es que en las experiencias se han visto líderes carismáticos incluyendo a Stalin, pero esta duda al fin y al cabo nos llevaría al aspecto de la subordinación o la obediencia que en la masa complaciente es alimentada por el adoctrinamiento, perpetrado por el uso de la propaganda misma en los componentes de formación social; También alimentada por una de las armas más sofisticadas de un régimen totalitario, el terror ““La propaganda es, desde luego, parte inevitable de la guerra psicológica pero el terror, es más. El terror sigue siendo utilizado por los regímenes totalitarios incluso cuando ya han ido logrados sus objetivos psicológicos: su verdadero horror estriba en que reina sobre una población completamente sometida.” (Arendt; 1974; 428).
Así pues, vemos ejemplificado en “El Triunfo de la Voluntad” estos aspectos: La adulación que ofrenda parte del pueblo Alemán en las Calles de Nuremberg, el culto que rinden los asimilados y jerarcas de las estructuras del partido y la subordinación de los órganos de la SA y la Wehrmacht (que parcialmente se ven en el documental).
La Dominación y el Control Social:
Los sistemas totalitarios cuentan con el ejercicio de mecanismos de represión y control social que históricamente se han manifestado en humillación, agresión, discriminación, entre otros (en una primera etapa) y en una más avanzada, campos de concentración, policía secreta, grupos garantistas de los valores paraestatales e incluso el exterminio definitivo y legitimado de individuos o grupos de personas contrarias o resistentes a la perspectiva regente.
El caso de la dominación y el control social que ha elevado de manera discrecional, se ha considerado por reflejar de otra forma el odio a la democracia y al estado de derecho de esta clase de regímenes para destruir la libre conciencia de grupos o individualidades que atenten contra la ideología regente, que adaptan las instituciones estatales a sus aparatos represivos omitiendo derechos, reinterpretándolos ó conformando artificios de ello.
En las diversas formas de represión y control, también existe la humillación y el castigo punitivo a la desobediencia; para esto no solo se hace uso de una policía o brazo armado que lo ejerza el carácter punitivo confiere también la competencia de las instituciones y un grado de legitimidad de que el sistema totalitario comparte ya un interés común con el estado al estar legalizado un castigo y un proceso judicial por algo que la organización, el líder o el partido consideren punible. La Película La Confesión es una mirada a esa característica del tipo ideal que a lo largo de este ensayo se ha ido analizando, contextualizando e identificando sus características fundamentales. Gerard (personaje principal) es un Ministro de Asuntos Exteriores de Checoslovaquia. Quien fuera apresado por la policía secreta a pesar de ser un miembro de alto rango del partido y ser pieza plenamente inmersa en el sistema totalitario.
El modo de aprehensión es por aislamiento separado en su totalidad de cualquier contacto externo, e intentado separar de sus propios pensamientos; su familia es desprovista de cualquier lujo y comodidad, a parte de la comunicación e influencia con otros dirigentes del partido, sin poder tener institución a dónde acudir y derechos poco claros que devengar su control individual se convierte justificado y solapado por bienestar social; él, junto a otros acusados son utilizados con un fin propagandístico evidenciado en el juicio transmitido por la TV. Donde confieren la verdad que le son obligados a invocar.
El papel de la policía secreta viene a ser cambiado en este modelo, primeramente se preocupaba por saber lo que sucedía en las mentes de las futuras víctimas y posteriormente terminaron con funciones depositaria de los secretos del Estado. De esta manera el gobierno totalitario tenía más poder sobre el cuerpo que ejercía la justicia y suprimía a la sociedad, y al que no quisiera obedecer se mataba por traición a la patria, igual como se aplico anteriormente con los opositores al gobierno. (Arendt;1974; 587)
En “La Confesión” se evidencia el colapso de la separación de poderes, y del sistema legal que garantice los derechos humanos e individuales, y una aberración de la práctica de la ética política que también se hunde en el totalitarismo.
El Partido Único y su Control en la Sociedad:
Para referir a los elementos que sopesan al análisis del partido único y el control en la sociedad es imperante traslucir en qué condiciones se sustancian tales organizaciones, más cuando en los regímenes totalitarios la esencia de los partidos se presenta de otra forma, muy distinta a la de los partidos en un sistema democrático moderno. “Los movimientos totalitarios son organizaciones de masas de individuales atomizados y aislados. En comparación con todos los demás partidos y movimientos su más conspicua característica externa es su exigencia de lealtad total, irrestricta, incondicional e inalterable del miembro individual.” (Arendt; 1974; 405).
Los movimientos totalitarios son posibles allí donde existen masas que, por una razón u otra, han adquirido el apetito de la organización política; Las masas no se mantienen unidas por la conciencia de un interés común y carecen de esa clase específica de diferenciación que se expresa en objetivos limitados y obtenibles. El término de masa se aplica sólo cuando nos referimos a personas que, bien por su puro número, bien por indiferencia o por ambos motivos, no pueden ser integradas en ninguna organización, basada en el interés común en los partidos políticos, en la gobernación municipal o en las organizaciones profesionales y los sindicatos. Potencialmente existen en cada país y constituyen la mayoría de esas muy numerosas personas, neutrales y políticamente indiferentes, que jamás se adhieren a un partido y difícilmente acuden a votar. (Arendt; 1974; p. 392)
Para encuadrar a toda la sociedad en esa masa, en primer punto se licencia la labor de la ideología y con ello al uso sofisticado de la propaganda, la partidización de la sociedad civil se traduce en una conversión a una estructura partidista con una orientación quasi-militar en lo referente al sistema de mando, orden y estructura. No resulta fácil de cuantificar que ponderación en los regímenes totalitarios de la población se sume en las formas de organización por convicción o por falta de alternativa; lo cierto es que se conoce que la convicción “propia” siempre guiada por la ideología y la propaganda ha sido el mayor nutriente puesto que la fuerte predica de campaña donde se eleva la visión de la construcción de una nueva sociedad es abundante, así como la prédica elevada de los valores de un máximo líder que en un cuadro jerárquico posee la potestad de manejar a voluntad legitima los diversos ámbitos de la vida social.
Una radiografía fascinante, a propósito de una ejemplificación clara y precisa de un sistema análogo a un partido único, es realizada en la película “La Ola”; en la película Rainer Wenger, es un profesor que a través de una cátedra de autocracia busca hacer que sus alumno, de manera experimental, conciban lo concerniente a esta. La masa de estudiantes asume una postura colectiva y expandiéndose a modo masivo en toda la escuela.
El experimento estaba dirigido en los términos de reflejar una autocracia, Rainer Wenger, comienza a dispensar proposiciones valorativas sobre todo en forma de organizarse, y así lo comienzan a asumir sus estudiantes; unos de los aspectos más interesantes es cuando ante la pregunta de si, ¿tomando en cuenta la experiencia nazi, se pudiese suscitar algo nuevamente de ese corte? Los mismos alumnos responden que es imposible por haber sido algo experimentado. Pero a pesar de esa respuesta negativa en la película, los estudiantes comienzan a asumir formas de organización que los van moviendo a posturas totalitarias, comienzan a extirpar el interés individual y asumir uno plenamente colectivo, asumiendo mecanismos de represión y coerción a los integrantes que nos expresen acuerdo sólido con el desenvolvimiento de la cátedra.
La experiencia se va moviendo no solo en modo analógico de comparar una organización estudiantil con una organización política, sino que a lo largo de la experiencia toman en cuenta preceptos morales que van transformando para formar una organización perfecta; Wenger comienza a ser el líder jerárquico potestativo de influir inquebrantablemente en las concepciones que se van formando y el mismo se comienza a ahogar en su propio laboratorio. Las posturas colectivistas asumidas van desde asumir un estilo uniforme de vestimenta, hasta una solidaridad grupal, vandalismo y su justificación grupal. Ese vandalismo no significaba desorden porque como tótem fundamental estaba la disciplina para alcanzar el poder. Sin embargo esta película deja de lado la inserción de la organización.
“Los movimientos totalitarios pretenden lograr organizar a las masas, no a las clases, cono los antiguos partidos de intereses de las Naciones-Estados continentales; no a los ciudadanos con opiniones acerca de la gobernación de los asuntos públicos y con intereses en éstos”(Arendt, 1974 ;p 389) Parte de lo característico es que en “La Ola” se integraron en diferentes estudiantes pertenecientes a subgrupos sociales que especulativamente nunca se sumarían a organizaciones partidistas-estudiantiles de otra forma, es la ejemplificación de que la sociedad corriente deja de serlo.
En los sistemas totalitarios así como en el caso de los estudiantes que refleja “La Ola” representa la situación de invasión de los distintos escenarios de la vida social, las fiestas, las reuniones, los eventos deportivos por ejemplo se tornan parte de un juego de exclusiones y discriminaciones para los que no estén apegados a la organización.
La Supremacía Colectiva:
En los regímenes totalitarios la iniciativa individual se recorta por voluntad propia o represión a los designios del colectivo, quizás porque tienen la capacidad de concebir interpretaciones o modificaciones a la ideología predominante ó porque las ideologías dominantes resulta ser articulaciones que vinculan a las masas con el líder, es decir que lo que atente contra el modo de articulación “vital” de las masas resulta un peligro.
Es así como arribamos a la última película a mencionar, titulada “Parágrafo 175” que referencia el apartado del Código Penal Alemán que aludía a catalogar condenable a “los actos contra natura”, específicamente en la experiencia nazi, ese apartado fue aplicado con una pena aumentada y con una aplicación numéricamente superior, puesto que la homosexualidad era catalogada como “una degeneración racial” así como las enfermedades mentales y tan igual a las inferiores categorías de las razas no arias.
En “Parágrafo 175” se evidencia la participación de los mecanismos represivos del régimen nazi, uno de ellos la paliza que la juventudes hitlerianas le propinaron a uno de los que relata su experiencia cuando vivió en la Alemania Nazi. La represión en estos casos viene dada por 2 acciones: 1) la Voluntad del líder y 2) la internalización de la ideología; es decir, el parecer necesario extirpar de la sociedad a aquellos elementos que por sus diferencias, étnicas, religiosas o sociales puedan atentar contra el colectivo.
En este trabajo se intentó visualizar rasgos de un régimen totalitario en las películas expuestas, en conclusión es deber recordar que los modelos ideales totalitarios no solo se evidenciaron en la experiencia nazi, sino que también en la soviética como bien lo refiere Arendt “Este libro estudia el totalitarismo, sus orígenes y sus elementos, así como sus consecuencias, tanto en Alemania como en Rusia” (Arentd;1974; p21); sin embargo este trabajo aludió más (en ponderación) a la experiencia Nazi por representar igualmente los mismos aspectos totalitarios que se constataron en la experiencia soviética. Debo referir que “La Confesión” fue una película que si bien no vi en las sesiones de clases, lo hice de manera particular, al igual que “El Triunfo de la Voluntad” la cual por los extractos que fueron mostrados en una de las sesiones de clases me ví motividao a ver completa.
BIBLIOGRAFIA:
Arendt Hannah; LOS ORIGENES DEL TOTALITARISMO; TAUROS EDICIONES; Madrid, 1974.
[1] Quizás el asunto diferenciador de la propaganda y adoctrinamiento y cuando uno sustituye al otro pudiera resultar confuso
[2] En el documental se evidencia como las SA se juramentan ante Hitler, sin embargo con las palabras que él pronuncia, se evidencia toda la polémica que entorno a las SA se formaba para el momento y la posterior marginación de este cuerpo a favor de las SS.